Caso de uso

Los DMs se pierden entre las historias

Tenés seguidores, tenés contenido, tenés consultas. Lo que no tenés es forma de que ninguna se te escape.
El problema

La bandeja de Instagram no es una herramienta de venta

Está hecha para conversar, no para vender.

Instagram te muestra los mensajes, y nada más. No sabés si esa persona ya te compró, no podés dejarle una nota, no podés pasársela a otro vendedor, y cuando se acumulan las consultas de una historia, algunas simplemente se hunden.

Lo que cambia

  • Los DMs llegan a la misma bandeja que WhatsApp y Messenger
  • Cada contacto tiene su ficha: sus pedidos, sus etiquetas, su etapa
  • La foto de perfil de Instagram se guarda con el contacto, así lo reconocés
  • El asistente responde precios y disponibilidad al instante
  • Podés asignar conversaciones a distintas personas del equipo
Lo que se publica en Instagram genera picos. Subís una historia con un producto y en diez minutos tenés treinta consultas. Un asistente que responde al instante convierte ese pico en ventas en vez de en una lista de mensajes atrasados.

Que ningún DM quede sin respuesta

Con la ficha del cliente al lado de cada conversación.