Un chatbot que entiende lo que le escriben
No un menú de opciones que obliga al cliente a adivinar el número correcto. Le escriben como a una persona y contesta con los datos de tu catálogo.
Qué hace distinto a un chatbot con IA
La palabra "chatbot" quedó asociada a algo que casi nadie quiere: un menú de opciones que no resuelve nada.
El chatbot clásico funciona con reglas. Alguien escribe una lista de posibles mensajes y, para cada uno, una respuesta fija. Si el cliente escribe algo que no estaba previsto —y siempre escribe algo que no estaba previsto— el bot responde cualquier cosa o pide que elija una opción del 1 al 5.
Un chatbot con IA no trabaja con esa lista. Interpreta el mensaje: entiende que "tenés la negra en M?", "me queda alguna campera negra talle medio" y "la de la foto pero en negro" son la misma pregunta.
La parte que casi nadie mira
Entender la pregunta es la mitad. La otra mitad es de dónde saca la respuesta.
Un modelo de IA suelto contesta lo que suena bien, y si no sabe el precio lo inventa con total seguridad. Ese es el chatbot que te genera un problema con un cliente en vez de ahorrarte trabajo.
Acá el chatbot tiene prohibido adivinar los datos que importan. Cuando le preguntan un precio o si hay stock, va a tu catálogo, lo busca y recién ahí contesta. Si no está, lo dice y avisa que un humano va a responder.
Lo que ve el cliente
La misma consulta, con un bot de menú y con uno que entiende.
😓 Menú de opciones
- "Marcá 1 para ventas, 2 para envíos, 3 para otras consultas"
- Si escribe algo distinto, vuelve a empezar el menú
- No sabe si el producto está en stock: lo deriva
- Se nota a los dos mensajes que es un robot
- El cliente termina escribiendo "quiero hablar con una persona"
⚡ Chatbot con IA
- Entiende la pregunta escrita como se le ocurra al cliente
- Responde precio y stock consultando tu catálogo
- Sigue el hilo: recuerda lo que se dijo antes en la conversación
- Arma el pedido con lo que el cliente va pidiendo
- Deriva a una persona cuando el caso lo amerita, no siempre
Sin programar y sin consultora
No hay diagramas de flujo ni árboles de decisión. Se llena un formulario.
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01
Conectás tu WhatsApp
Tu número actual, con tus contactos y tus conversaciones. No hay que cambiarlo ni avisarle a nadie.
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02
Cargás tu catálogo
Productos, precios y stock. Es lo que el chatbot va a consultar antes de responder, así que es lo que decide si sirve o no.
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03
Escribís cómo habla
Qué vendés, con qué tono tratás a tus clientes y qué no debe prometer nunca. Es un formulario, no código.
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04
Lo probás antes de encenderlo
Hay un panel de prueba donde le escribís como si fueras un cliente. Ningún cliente real ve nada hasta que vos digas.
Lo que preguntan antes de empezar
Sí: WhatsApp Business común no permite que otro programa conteste por vos. Es un requisito de WhatsApp, no nuestro, y no hace falta que lo resuelvas solo.
Sí, con un botón en el chat. El asistente se calla para ese cliente y el resto sigue atendido. Además nunca responde encima de una persona: si alguien de tu equipo ya contestó, no manda una segunda respuesta.
Sí, y es lo primero que conviene hacer. Horarios, zonas de envío, formas de pago y devoluciones son la mayor parte de lo que se contesta todos los días.
Avisa que un humano va a responder y te lo deja marcado en la bandeja. Es el mismo criterio que esperarías de alguien recién entrado: mejor decir "ya te averiguo" que inventar.
Lo que viene después de entender qué es
El agente de IA por dentro
Cómo consulta tu catálogo antes de hablar y qué tiene prohibido inventar.
Chatbot o agente de IA
La diferencia real entre seguir un guion y decidir qué consultar.
Una sola bandeja
Dónde caen las conversaciones que el chatbot no resuelve solo.
Escribile como si fueras tu cliente
Cargamos algunos de tus productos y lo ves contestar con tus precios.